martes, 23 de marzo de 2010

El Cuarteto pizpireto

Roberto Musso tiene en su voz una cadencia semejante a la de un relator de fútbol rioplatense. Es uno de los cantantes de El Cuarteto de Nos, vieja banda de rock uruguaya que se popularizó hace unos años en Latinoamericana. Y, tal vez por eso, me llegó ahora su música.

Me resultó inédita y reveladora, porque todavía se puede crear un estilo. No se parecen a estos o aquellos: son. Sus temas cuentas historias atípicas, locas. No bajan línea. En sus entrelíneas radica el mensaje. El Cuarteto de Nos es un grupo lisérgico, reconocido como humorístico, aunque cualquier etiqueta les sienta mal. “Es una música que te enamora. Y vos estás en ese camino”, me dijo un compañero que estuvo el sábado a la noche en San Justo, donde se presentaron. Veremos.

Ah, y a colación del comentario sobre Musso, observen como Bob Roberts, nuestro corresponsal deportivo, nos informa acerca de los cambios idiomáticos que se vienen con la invasión de Gran Bretaña a Uruguay.


martes, 23 de febrero de 2010

Clara, Chicha y Licitra

Clara y la oscuridad, por Josefina Licitra, hoy, en la contratapa de Crítica de la Argentina. La imagen corresponde al correo citado en el artículo.

Clara Anahí Mariani nació el 12 de agosto de 1976. Tenía, desde un primer momento, un cuerpo y un nombre. Y padres. Su mamá se llamaba Diana Teruggi y estudiaba Letras. Su papá, Daniel Mariani, era economista. Ambos vivían en La Plata, la ciudad donde se conocieron, donde compraron una casa modesta –ubicada en la calle 30 entre 55 y 56–, donde tuvieron una hija, donde fueron asesinados y donde Clara Anahí Mariani desapareció.

Ocurrió el 24 de noviembre de 1976. Clara tenía tres meses. Esa mañana Diana se preparaba para llevarla, como todos los lunes y los miércoles, a la casa de su suegra. Pero nadie llegó a ninguna parte. En algún momento, la casa fue rodeada por tanques de guerra, helicópteros, patrulleros y doscientos miembros del Ejército. Todos estaban al mando de Ramón Camps –entonces jefe de la policía bonaerense– y querían sangre. No queda claro si alguien dijo “ahora”. Sólo se sabe que la balacera reventó hasta el alma de las cosas. Y que Diana pudo, tras la primera descarga, esconder a Clara en una bañera, bajo una pila de almohadones.

En la casa de Diana, Daniel y Clara funcionaba una imprenta de Montoneros, a la que se accedía de un modo solapado. Allí se editaba la revista Evita y una serie de publicaciones que echaban algo de luz sobre las muertes, las torturas y las desapariciones que eran fantasmas innombrables por buena parte de los medios de comunicación. Se sabe que al gobierno militar cierta prensa le molestaba mucho, entre tantas otras cosas que también le molestaban mucho.

Diana fue acribillada bajo un limonero. En la unión de dos paredes –un rincón donde hoy se concentran decenas de agujeros de bala– fue asesinado Daniel Mendiburu Eliçabe, el marido de Feli, el papá de Pablito, el hermano de Fideo y Cali (Feli, Pablito, Fideo, Cali: los nombres de una parte de mi infancia; los compañeros de exilio de mi padre). También mataron a Roberto César Porfirio, Juan Carlos Peiris y Alberto Oscar Bossio, y volaron ventanas a punta de bazucas porque, en fin, a los militares les gustaba el tema de llegar de a cientos y en tanque, aunque “el enemigo” consistiera en cuatro personas y un bebé.

Los únicos que no murieron esa tarde fueron Daniel Mariani –no estaba ahí, aunque sería asesinado ocho meses después– y Clara. Su llanto se escuchó cuando llegó el silencio. Y después no se escuchó otra cosa. Clara fue entregada a Ramón Camps y desde entonces crece en otra familia. Tiene mi misma edad: 34 años. Y un nombre que no es el suyo. Como todo lo demás, que tampoco es suyo. No tener nombre es no tener nada.

La abuela de Clara se llama María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani, es fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo y está viejita. Así lo dice el mail que recorre las casillas de muchísima gente estos días: a los 87 años, Chicha Mariani está viejita y, como todos los viejos, tiene la urgencia de los asuntos pendientes. Chicha busca a su nieta desde que encontró sus ropas mínimas entre los escombros de la calle 30. Un comisario le confirmó, en ese momento, que su nieta estaba viva y que había sido colocada “muy alto”. Lo mismo le dijeron un monseñor y un capellán de La Plata. Chicha, entonces, llegó lo más alto que pudo. Tiene varios motivos para sospechar que su nieta podría ser Marcela Noble, la hija apropiada de Ernestina Herrera de Noble.

No es fácil. No va a ser fácil. Chicha tiene 87 años y está viejita.

Quizás algún día yo también sea abuela. Pero por ahora la cuestión del afecto es sólo esta suposición: cuando veo a mi madre querer a mi hijo, intuyo que el amor por un nieto es muy superior al mito alcanforado de la “tercera edad”. Lo más preciado de lo más preciado: eso será un nieto. Un número elevado a su propia potencia, un último y desesperado aprendizaje.

Hoy hay 400 Abuelas de Plaza de Mayo –nacidas en 1977 como Abuelas Argentinas con Nietitos Desaparecidos– buscando el único eslabón que las tiene atadas a los días. Morir sin encontrarlo, en el fondo, es haber vivido en una especie de inframundo. ¿Entonces es posible morir más de una vez? Claro que sí. Ellas saben que sí.

"Está comprobado que sobreviviste y estás en poder de alguien. Ya tienes 34 años y tu número de documento probablemente sea cercano al 25.476.305 con el que te anotamos. Yo quisiera pedirte que busques fotos de cuando eras bebé y las compares con las que acompañan este texto (…). A mis más de 80 años mi aspiración es abrazarte y reconocerme en tu mirada, me gustaría que vinieras hacia mí para que esta larga búsqueda se concretara en el mayor anhelo que me mantiene en pie, el que nos encontremos”.

Eso, en síntesis, dice la carta que hoy circula por la web. Dice, además, que el tiempo es poco, que hay que difundirla pronto y que todas las vías valen la pena. Ésta incluida.

lunes, 7 de diciembre de 2009

"El fútbol es alegría o no es nada"

Lo firmó Ángel, el ahora ex entrenador de Huracán. Y no sólo lo firmó, lo puso en práctica en el Globo subcampeón del pasado Clausura. El equipo que atrajo a propios y a extraños. El conjunto que despabiló a un fútbol argentino somnoliento. El conglomerado que le adosó valores al juego. Lo estampó "de puño, letra y aerosol" en una pared del barrio Zavaleta, de Parque de los Patricios, invitado por la organización La Poderosa. Aquí, más palabras y pinturas de la visita de Ángel Cappa, por supuesto.

lunes, 30 de noviembre de 2009

El deporte desaparecido

La revista digital Lecturas: Educación Física y Deportes invita a recordar a otra parte del deporte argentino desaparecido: los estudiantes y profesores de Educación Física. El licenciado en psicología Tulio Guterman, creador y editor de la página, repasa acá sus nombres, sus acciones y sus sueños. Adherimos, copiamos y pegamos.

Homenaje a estudiantes y docentes de Educación Física detenidos
-desaparecidos
por la dictadura militar.

El martes 1º de diciembre a las 12 los esperamos en la puerta del Instituto Superior de Educación Física Nº 1 "Dr. Enrique Romero Brest", calle Crisólogo Larralde 1338, del barrio de Nuñez, en la Ciudad de Buenos Aires, para colocar la baldosa que señalará el paso por la institución educativa de:

Leonor "Nony" Rosario Landaburu
Jorge Luis "Chino" Chinetti
Sergio Fernando Tula
Gregorio "Guyo" Sember

Al realizar este homenaje, cumplimos con un sentimiento y con un deber: recordar a través de su proyecto de vida a quienes el Terrorismo de Estado intentó acallar y borrar de la historia, para sostener, a través de la transmisión de la memoria a las nuevas generaciones, su sueño por una sociedad más justa y solidaria. Los esperamos.

Barrios x Memoria y Justicia - Familiares y Amigos - ISEF Nº 1 "Dr. Enrique Romero Brest".

martes, 24 de noviembre de 2009

Los clubes

Tarde pero seguro. Hasta el 29 de noviembre se pueden dar una vuelta por el Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530) para contemplar la muestra de fotografías "Los clubes", de Alejandro Lipszyc. En la semana desde las 12 y el sábado y domingo desde las 14. Aquí, quién es Alejandro y más imágenes del trabajo.

¿Por qué fueron tan populares y hoy están en la ruina? ¿Qué significó los `90 y el triunfo del neoliberalismo? ¿Existe interés en revivirlos? ¿Los gimnasios reemplazaron a estos lugares de encuentro y ponderaron el individualismo? Cada barrio alberga su Luna de Avellaneda.

Los retratos tal vez encaminen respuestas y estimulen más interrogantes. Se puede pensar -y pienso en mi Argentino de Ituzaingó- en el club de pibe y visitarlo para ver la vitrina con los trofeos, pero sobre todo las fotos en las que sonríen una muchedumbre, donde hay practicantes de un deporte "raro", como los nadadores de abajo.

martes, 17 de noviembre de 2009

Moreno y Córdoba 19 hs. La historia de una Revolución



Desde un principio me atrajo el movimiento que se generó en Newell´s para acabar con el régimen de Eduardo López, en palabras de Rafael Bielsa, el último presidente de facto de la Argentina. Por eso, escribía en setiembre del año pasado en la revista La Final:

Los leprosos vienen marchando. Moreno y Córdoba, Rosario, el punto de encuentro. Para ellos, más de 400, es el comienzo del fin de una era en Newell´s. Los Socios e Hinchas Autoconvocados se reunieron por primera vez en setiembre de 2007, hace un año. Hoy, son parte del Movimiento Leproso Social y Popular (Mo.Le), que enfrenta al régimen de 14 años del presidente Eduardo López. Un gobierno construido a fuerza de fraudes legales, juicios, corrupción y patotas.

A fin de año,
López perdió categóricamente las elecciones. Y una de las patas en las que cimentó su poder, la gran prensa -Lopecito, además, es dueño de diarios y radios-, lo empezó a investigar. Se enviaron cámaras para registrar la situación de abandono de las instalaciones y Marcelo Palacios decía indignado que no, que no podía ser tan ladrón este tipo.

La Lepra es ahora uno de los punteros del Apertura, pero lo más importante es que está encarrilado, con traspiés lógicos, en ese objetivo que me adelantaba un autoconvocado en aquella nota: la refundación de la institución. Entonces, un fruto es la producción del documental Moreno y Córdoba 19 hs. La historia de una Revolución, como recién me entero. Otro, llamar al estadio Marcelo Bielsa.

El periodista Carlos del Frade, quien llegó a ser demandado por el dirigente al informar sus andazas, esgrime en el trailer del trabajo la idea de que esta generación, la de jóvenes que se movilizó por una causa, es hija de la crisis de 2001, como la del `70 es de un Cordobazo y un Rosariazo.

Por muchos partos más. Es el deseo.

Actualizado: Ya está online la página oficial del film.

domingo, 15 de noviembre de 2009

El revanchismo

Cuando el gobierno de Néstor Kirchner derrumbó las leyes de olvido y perdón e instó a la Justicia a acelerar las causas contra los represores de la última dictadura militar, se lo tildó de revanchista. Se accionó el revanchismo. Cuando Diego Maradona dijo las groserías que dijo, eso de chupadas y mamadas, un coro de hipócritas lo apuntó, le señaló que sus actitudes sonrojaban al inmaculado Ser argentino y, también, lo acusaron de un revanchismo dirigido a los periodistas. Cuando la Presidenta y gente vinculada al kirchnerismo marcaron que Marcelo Tinelli hace negocio con la pobreza en la TV y que meter bala, como exclama, no es ninguna solución, uno de los iconos mediáticos repitió eso de revanchista.

El revanchismo, en una rápida constatación, lo practicó hace días la Sociedad Interamericana de Prensa (la SIP, que es esto), el patrón de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, y hasta pisó el palito el respetable diputado oficialista Agustín Rossi, quien le ensayó a la oposición mayor -en cantidad- una de sus propias artimañas. La instalación de esta palabra y la dirección que lleva acaso se produjo cuando se pretendió juzgar a los militares y se reprodujo durante el conflicto con “el campo”, cuando algunos caceroleros tildaron al matrimonio de “montonero” y lo enviaron a “vivir a Cuba” porque “no queremos ser otra Venezuela”. Una sarta de impresentables lo repite sin discreción. En los medios. Y también en las calles.

martes, 10 de noviembre de 2009

Subterráneos y luchadores

Acaba de comenzar el paro por 24 horas de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro. Los laburantes reclaman su reconocimiento, la democracia sindical frente a la burocracia y a las patotas cegetistas. La clase media porteña, fogoneada por los medios masivos de comunicación, arderá. Se presentará como un conflicto bélico, y no como un legítimo cruce de intereses. En ese pesto informativo, esta nota de Gustavo Veiga en PáginaI12 -y en especial este ilustrativo párrafo- ayuda a comprender qué está en juego y quiénes mueven las fichas.

Landaburu, como vocero de prensa de la línea C, suele nutrir de algunos materiales el blog que tienen los trabajadores. En un texto publicado el 26 de junio de este año describe un episodio que le tocó vivir a Segovia en noviembre de 2007, contado en primera persona: “El otro día cuando estaba en el andén de Independencia, en sentido Constitución, esperando subirme al tren para ir al taller, veo que una luz roja, como las del láser, me enfocaba el brazo derecho. Cuando me doy cuenta, instantáneamente levanté la mirada y desde el andén de enfrente había tres tipos de traje y uno de ellos se guardaba algo que no pude distinguir qué era, pero te juro que para mí era un chumbo”. El trabajador del nuevo sindicato recuerda en el mismo blog que, hasta 2007, el jefe de seguridad de Metrovías era Miguel Angel Rovira, un ex comisario de la Triple A que está detenido por varios crímenes. Precisamente él iluminaba con el láser a Segovia.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Premio

Me puso contento, no lo voy a negar. La guita que vuelve, sí, pero más que la plata. Y no es verso. Porque el reconocimiento es valioso y duradero. El dinero, pasajero y efímero.

Ha sido premiado mi trabajo en el concurso anual de la escuela de periodismo DeporTea. La idea consistía en esto y para resumir les adelanto que traté de contar una historia social del boxeo, el deporte que más me atrae junto al fútbol.

Lo pueden leer aquí.

P.D.: Me cuesta demasiado abrirme y agilizar la periodicidad de entradas. Se considera un paso adelante lo de arriba.

lunes, 2 de noviembre de 2009

El Negro y la morocha


-A Natalia Oreiro la eligieron madrina de la selección uruguaya, ¿a quién eligirías para la argentina? -le preguntó en julio de 2002 Diego Borinsky, periodista de El Gráfico, a Roberto Fontanarrosa, cuando en época de Mundial se arman esas cuestiones de cotillón.

El Negro, según me cuenta ahora Borinsky, tal vez un poco cansado porque era la pregunta 90 de la clásica entrevista 100x100 ("El Che era hincha de Central, no jodamos más", se titula) y otro poco porque con pocas palabras decía mucho, respondió:

-A Carolina Peleritti. Tiene rasgos saludablemente criollos.

Desconocemos si el humorista se inspiró en esta fotografía de la morocha modelo y actriz. Pero todo parece cerrar.