Fueron los comentarios que dejé en ciertos blogs. Segunda "mala palabra" para titular un post. La anterior oración es excusa para el clic. Y la cuarta y anteúltima, para sumar una grosería más, al preguntarme a quién carajo le importa y, así, actualizar esta bitácora, palabra que me recuerda a la serie Fantasma escritor. El sentido de estas letras está en sus cabecitas.
miércoles, 2 de junio de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
¡Salvemos al diario Crítica!
El próximo viernes 7 de mayo, a partir de las 14.30, frente a la puerta del diario Crítica de la Argentina, Maipú 271, realizaremos un acto por la defensa de los casi 200 puestos de trabajo existentes en el matutino.
La continuidad de este medio de comunicación se encuentra en peligro, principalmente, por una irresponsable conducta empresarial que desde hace siete meses mantiene en zozobra a nuestras familias. Este estado es el producto del pago con ostensible demora y en cuotas de nuestros salarios y de la deuda de hasta ocho meses acumulada con los compañeros colaboradores permanentes y externos.
A la fecha, Papel 2.0, editora de Crítica de la Argentina, no abonó aún una parte de los haberes de marzo y, lo peor, no ha dado ninguna garantía ni certeza de que pagará los correspondientes a abril. Esta patronal no hace más que reiterar lo que viene haciendo constantemente desde octubre de 2009: infringir las leyes laborales vigentes, incumplir acuerdos y actas firmados en el ámbito del Ministerio de Trabajo y violar los cronogramas y plazos anunciados por ella misma, erosionando así toda credibilidad hacia ella de parte de sus trabajadores.
Las afirmaciones de que el accionista mayoritario (el español Antonio Mata) "no pondrá un peso más" y la pretensión de que sólo cobraremos si ingresa el dinero que desde distintos estamentos oficiales se le adeuda al diario por publicidad hacen que nuestra fuente de trabajo se halle en serio riesgo. Es la misma incertidumbre que sobre nuestro futuro nos genera la asamblea de accionistas convocada para el 12 de mayo, así como también las mutuas acusaciones entre los dos propietarios: el citado Mata y el empresario farmacéutico Marcelo Figueiras.
Los trabajadores de Crítica de la Argentina venimos sosteniendo un paro ante esta situación. Paralelamente, necesitamos ampliar la difusión de nuestra lucha y sus razones, en razón del bloqueo informativo que existe en los grandes medios y monopolios cada vez que trabajadores de prensa aparecen involucrados en algún conflicto laboral.
Por eso les pedimos a los trabajadores de prensa, a las comisiones internas y agrupaciones de prensa y a todas las organizaciones políticas, sociales y culturales que concurran masivamente al acto, colaboren con nuestro fondo de huelga y difundan el peligro que corre la fuente laboral de casi 200 familias.
Asimismo extendemos la convocatoria a los lectores. Ellos nos han acompañado durante los veintiséis meses de existencia del diario y ahora les pedimos que se pronuncien por su continuidad. Sólo de este modo tendrán vigencia la libertad de expresión y el derecho al trabajo y a cobrar dignamente por él.
La continuidad de este medio de comunicación se encuentra en peligro, principalmente, por una irresponsable conducta empresarial que desde hace siete meses mantiene en zozobra a nuestras familias. Este estado es el producto del pago con ostensible demora y en cuotas de nuestros salarios y de la deuda de hasta ocho meses acumulada con los compañeros colaboradores permanentes y externos.
A la fecha, Papel 2.0, editora de Crítica de la Argentina, no abonó aún una parte de los haberes de marzo y, lo peor, no ha dado ninguna garantía ni certeza de que pagará los correspondientes a abril. Esta patronal no hace más que reiterar lo que viene haciendo constantemente desde octubre de 2009: infringir las leyes laborales vigentes, incumplir acuerdos y actas firmados en el ámbito del Ministerio de Trabajo y violar los cronogramas y plazos anunciados por ella misma, erosionando así toda credibilidad hacia ella de parte de sus trabajadores.
Las afirmaciones de que el accionista mayoritario (el español Antonio Mata) "no pondrá un peso más" y la pretensión de que sólo cobraremos si ingresa el dinero que desde distintos estamentos oficiales se le adeuda al diario por publicidad hacen que nuestra fuente de trabajo se halle en serio riesgo. Es la misma incertidumbre que sobre nuestro futuro nos genera la asamblea de accionistas convocada para el 12 de mayo, así como también las mutuas acusaciones entre los dos propietarios: el citado Mata y el empresario farmacéutico Marcelo Figueiras.
Los trabajadores de Crítica de la Argentina venimos sosteniendo un paro ante esta situación. Paralelamente, necesitamos ampliar la difusión de nuestra lucha y sus razones, en razón del bloqueo informativo que existe en los grandes medios y monopolios cada vez que trabajadores de prensa aparecen involucrados en algún conflicto laboral.
Por eso les pedimos a los trabajadores de prensa, a las comisiones internas y agrupaciones de prensa y a todas las organizaciones políticas, sociales y culturales que concurran masivamente al acto, colaboren con nuestro fondo de huelga y difundan el peligro que corre la fuente laboral de casi 200 familias.
Asimismo extendemos la convocatoria a los lectores. Ellos nos han acompañado durante los veintiséis meses de existencia del diario y ahora les pedimos que se pronuncien por su continuidad. Sólo de este modo tendrán vigencia la libertad de expresión y el derecho al trabajo y a cobrar dignamente por él.
COMISIÓN INTERNA DEL DIARIO CRÍTICA DE LA ARGENTINA
comisioninterna.criticadigital@gmail.com
Martina Noailles, Edgardo Imas, Luis María Herr y Alejandro Bercovich
156-562-6566 / 156-104-8205 / 156-844-4310
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domingo, 2 de mayo de 2010
Fútbol de mierda
Ese era el título, pero no importa. El debate reavivado por el desafío de estilos entre Barcelona e Inter de Milán suscitó análisis y cruces dialécticos enriquecedores. El juego y las maneras de ganar otra vez en el centro de la discusión. El periodista Daniel Lagares, en el Clarín del día siguiente al partido, fue al hueso. El Inter, José Mourinho y su Gran Muralla es justo finalista de Champions, pero que lindo es escribir que ese modo defeca sobre la alegría, el placer y el disfrute del fútbol, aunque sea en italiano.
"Attenti ai ladri", viene el Inter
Por Daniel Lagares
Todas las armas fueron legítimas. No pegó. Demoró sin abusar de la pérdida de tiempo. Usó la táctica que creyó más conveniente a su estrategia. Perdió, pero ganó. Todo bien, todo legal. Pero que no se diga que eso es fútbol. No jugó, no quiso jugar. Nunca. Esa fue la estrategia. Los que sólo reconocen a los ganadores, ahí tienen al Inter. Ganó. ¿Y?
Sería injusto afirmar que el del Nou Camp es su estilo, pero que el no-juego fue consecuencia de la expulsión de Motta resulta inaceptable. El crimen de lesa fútbol fue tramado con premeditación y alevosía. No faltará el audaz que equipare a este Inter de Mourinho con aquel de Helenio Herrera pensado para matar en ataque desde el contragolpe. Jugaba, ese "Grande Inter" de los '60, aunque su "calcio" no gustara a todos. Este no es calcio ni nada. No es. Es un "calcio di ladri, un calcio di merda".
"Attenti ai ladri", viene el Inter
Por Daniel Lagares
Todas las armas fueron legítimas. No pegó. Demoró sin abusar de la pérdida de tiempo. Usó la táctica que creyó más conveniente a su estrategia. Perdió, pero ganó. Todo bien, todo legal. Pero que no se diga que eso es fútbol. No jugó, no quiso jugar. Nunca. Esa fue la estrategia. Los que sólo reconocen a los ganadores, ahí tienen al Inter. Ganó. ¿Y?
Sería injusto afirmar que el del Nou Camp es su estilo, pero que el no-juego fue consecuencia de la expulsión de Motta resulta inaceptable. El crimen de lesa fútbol fue tramado con premeditación y alevosía. No faltará el audaz que equipare a este Inter de Mourinho con aquel de Helenio Herrera pensado para matar en ataque desde el contragolpe. Jugaba, ese "Grande Inter" de los '60, aunque su "calcio" no gustara a todos. Este no es calcio ni nada. No es. Es un "calcio di ladri, un calcio di merda".
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lunes, 26 de abril de 2010
Vuelve Tinelli
Marcelo, el Cabezón, el gomazo, el icono mediático, regresa en breve al espectáculo de la TV argentina. El propietario de tierras mapuches en la Patagonia, dueño de una productora y monarca de la Liga Argentina de Voleibol, retorna con su sello particular que avala "una jodita para Showmatch" a costa de, por ejemplo, esto, o sea ser cómplice junto a funcionarios locales en "una broma" que tiene en estado de alerta a los pobladores de la Isla Apipé de Corrientes. Supuestos empresarios canadienses les dijeron que debían desalojar su lugar porque había sido vendido. Todo era una curiosa "acción solidaria".
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jueves, 15 de abril de 2010
Breve historia
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miércoles, 24 de marzo de 2010
El inquieto Miguel
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martes, 23 de marzo de 2010
El Cuarteto pizpireto
Roberto Musso tiene en su voz una cadencia semejante a la de un relator de fútbol rioplatense. Es uno de los cantantes de El Cuarteto de Nos, vieja banda de rock uruguaya que se popularizó hace unos años en Latinoamericana. Y, tal vez por eso, me llegó ahora su música.
Me resultó inédita y reveladora, porque todavía se puede crear un estilo. No se parecen a estos o aquellos: son. Sus temas cuentas historias atípicas, locas. No bajan línea. En sus entrelíneas radica el mensaje. El Cuarteto de Nos es un grupo lisérgico, reconocido como humorístico, aunque cualquier etiqueta les sienta mal. “Es una música que te enamora. Y vos estás en ese camino”, me dijo un compañero que estuvo el sábado a la noche en San Justo, donde se presentaron. Veremos.
Ah, y a colación del comentario sobre Musso, observen como Bob Roberts, nuestro corresponsal deportivo, nos informa acerca de los cambios idiomáticos que se vienen con la invasión de Gran Bretaña a Uruguay.
Me resultó inédita y reveladora, porque todavía se puede crear un estilo. No se parecen a estos o aquellos: son. Sus temas cuentas historias atípicas, locas. No bajan línea. En sus entrelíneas radica el mensaje. El Cuarteto de Nos es un grupo lisérgico, reconocido como humorístico, aunque cualquier etiqueta les sienta mal. “Es una música que te enamora. Y vos estás en ese camino”, me dijo un compañero que estuvo el sábado a la noche en San Justo, donde se presentaron. Veremos.
Ah, y a colación del comentario sobre Musso, observen como Bob Roberts, nuestro corresponsal deportivo, nos informa acerca de los cambios idiomáticos que se vienen con la invasión de Gran Bretaña a Uruguay.
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martes, 23 de febrero de 2010
Clara, Chicha y Licitra
Clara Anahí Mariani nació el 12 de agosto de 1976. Tenía, desde un primer momento, un cuerpo y un nombre. Y padres. Su mamá se llamaba Diana Teruggi y estudiaba Letras. Su papá, Daniel Mariani, era economista. Ambos vivían en La Plata, la ciudad donde se conocieron, donde compraron una casa modesta –ubicada en la calle 30 entre 55 y 56–, donde tuvieron una hija, donde fueron asesinados y donde Clara Anahí Mariani desapareció.
Ocurrió el 24 de noviembre de 1976. Clara tenía tres meses. Esa mañana Diana se preparaba para llevarla, como todos los lunes y los miércoles, a la casa de su suegra. Pero nadie llegó a ninguna parte. En algún momento, la casa fue rodeada por tanques de guerra, helicópteros, patrulleros y doscientos miembros del Ejército. Todos estaban al mando de Ramón Camps –entonces jefe de la policía bonaerense– y querían sangre. No queda claro si alguien dijo “ahora”. Sólo se sabe que la balacera reventó hasta el alma de las cosas. Y que Diana pudo, tras la primera descarga, esconder a Clara en una bañera, bajo una pila de almohadones.
En la casa de Diana, Daniel y Clara funcionaba una imprenta de Montoneros, a la que se accedía de un modo solapado. Allí se editaba la revista Evita y una serie de publicaciones que echaban algo de luz sobre las muertes, las torturas y las desapariciones que eran fantasmas innombrables por buena parte de los medios de comunicación. Se sabe que al gobierno militar cierta prensa le molestaba mucho, entre tantas otras cosas que también le molestaban mucho.
Diana fue acribillada bajo un limonero. En la unión de dos paredes –un rincón donde hoy se concentran decenas de agujeros de bala– fue asesinado Daniel Mendiburu Eliçabe, el marido de Feli, el papá de Pablito, el hermano de Fideo y Cali (Feli, Pablito, Fideo, Cali: los nombres de una parte de mi infancia; los compañeros de exilio de mi padre). También mataron a Roberto César Porfirio, Juan Carlos Peiris y Alberto Oscar Bossio, y volaron ventanas a punta de bazucas porque, en fin, a los militares les gustaba el tema de llegar de a cientos y en tanque, aunque “el enemigo” consistiera en cuatro personas y un bebé.
Los únicos que no murieron esa tarde fueron Daniel Mariani –no estaba ahí, aunque sería asesinado ocho meses después– y Clara. Su llanto se escuchó cuando llegó el silencio. Y después no se escuchó otra cosa. Clara fue entregada a Ramón Camps y desde entonces crece en otra familia. Tiene mi misma edad: 34 años. Y un nombre que no es el suyo. Como todo lo demás, que tampoco es suyo. No tener nombre es no tener nada.
La abuela de Clara se llama María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani, es fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo y está viejita. Así lo dice el mail que recorre las casillas de muchísima gente estos días: a los 87 años, Chicha Mariani está viejita y, como todos los viejos, tiene la urgencia de los asuntos pendientes. Chicha busca a su nieta desde que encontró sus ropas mínimas entre los escombros de la calle 30. Un comisario le confirmó, en ese momento, que su nieta estaba viva y que había sido colocada “muy alto”. Lo mismo le dijeron un monseñor y un capellán de La Plata. Chicha, entonces, llegó lo más alto que pudo. Tiene varios motivos para sospechar que su nieta podría ser Marcela Noble, la hija apropiada de Ernestina Herrera de Noble.
No es fácil. No va a ser fácil. Chicha tiene 87 años y está viejita.
Quizás algún día yo también sea abuela. Pero por ahora la cuestión del afecto es sólo esta suposición: cuando veo a mi madre querer a mi hijo, intuyo que el amor por un nieto es muy superior al mito alcanforado de la “tercera edad”. Lo más preciado de lo más preciado: eso será un nieto. Un número elevado a su propia potencia, un último y desesperado aprendizaje.
Hoy hay 400 Abuelas de Plaza de Mayo –nacidas en 1977 como Abuelas Argentinas con Nietitos Desaparecidos– buscando el único eslabón que las tiene atadas a los días. Morir sin encontrarlo, en el fondo, es haber vivido en una especie de inframundo. ¿Entonces es posible morir más de una vez? Claro que sí. Ellas saben que sí.
"Está comprobado que sobreviviste y estás en poder de alguien. Ya tienes 34 años y tu número de documento probablemente sea cercano al 25.476.305 con el que te anotamos. Yo quisiera pedirte que busques fotos de cuando eras bebé y las compares con las que acompañan este texto (…). A mis más de 80 años mi aspiración es abrazarte y reconocerme en tu mirada, me gustaría que vinieras hacia mí para que esta larga búsqueda se concretara en el mayor anhelo que me mantiene en pie, el que nos encontremos”.
Eso, en síntesis, dice la carta que hoy circula por la web. Dice, además, que el tiempo es poco, que hay que difundirla pronto y que todas las vías valen la pena. Ésta incluida.
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lunes, 7 de diciembre de 2009
"El fútbol es alegría o no es nada"
Lo firmó Ángel, el ahora ex entrenador de Huracán. Y no sólo lo firmó, lo puso en práctica en el Globo subcampeón del pasado Clausura. El equipo que atrajo a propios y a extraños. El conjunto que despabiló a un fútbol argentino somnoliento. El conglomerado que le adosó valores al juego. Lo estampó "de puño, letra y aerosol" en una pared del barrio Zavaleta, de Parque de los Patricios, invitado por la organización La Poderosa. Aquí, más palabras y pinturas de la visita de Ángel Cappa, por supuesto.
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