martes, 20 de septiembre de 2011
martes, 6 de septiembre de 2011
Rezándole al rey, fletando en rutas de ricota
martes, 26 de julio de 2011
"No hay score ni cuadros ni partidos"
miércoles, 15 de junio de 2011
¿Dónde estaba yo cuando escribí esto?
martes, 15 de marzo de 2011
Maravilla
jueves, 27 de enero de 2011
Recomendaciones para periodistas
Por Dante Panzeri
- Periodista es el hombre auténtico que orienta con su opinión la de los timoratos, falsificadores, hipócritas, imbéciles o talentosos carentes de tiempo y acceso a la información.
- La palabra no ha sido inventada para no decir lo que pensemos. Para callar y ocultar se inventó, antes, el silencio.
- Formar el gusto del público, no seguirlo. Que el público siga al periodista.
- No hace periodismo quien sea periodista. Es periodista el que hace periodismo en los tres puntos precedentes.
- El periodista lo es cuando primero se educó y luego ejercitó la función. El proceso al revés no avala periodismo sano.
- Todo periodista debe estar preparado para perder amigos. La actividad no tiene por objetivo ganarlos.
- Periodismo es comercio. Puede y debe ser lícito comercio. Lo comercial no es menester que sea insano ni indecoroso.
- El periodista es y debe ser un descontento. La felicidad es un estado de ánimo. El deber es un estado de conciencia. La conciencia satisfecha también crea un ánimo de felicidad. El estar descontento no implica ser un resentido ni un amargado.
- Ni la popularidad ni el “gustar” son los objetivos de la misión periodística. La impopularidad puede ser el índice de que ella se cumple, según el medio en que ella se desarrolla.
- No hay una forma periodística de escribir. Lo moderno no es lo absurdo, lo bien escrito no es lo académicamente puro. Toda forma de expresión es buena si se entiende, si dice todo lo que siente quien la escribe.
- Somos fiscales, no jueces. La imparcialidad es una ficción. Un vestuario de elegancia indecente. Debemos ser parciales, especialmente a favor del bien y en contra del mal. Imparcialidad admite desapasionamiento.
- Debemos “hacer política”, puesto que debemos pensar. El error es creer que pensar de una manera es jurar incondicionalidad a esa manera.
- El periodista deportivo debe tener una educación integral lo más variada posible, sea en Derecho, Medicina, Economía, Matemática, Sociología, Política… Además de deportes. En lo que se sienta conscientemente neófito, callar y averiguar. Escribir “bien” no basta, porque lo abstracto, sin “porqués”, no puede señalar, definir ni decir nada.
- “Nosotros exponemos los hechos, juzgue el lector". ¡No! Juzgue el periodista y después el lector, puesto que el lector está imposibilitado para juzgar en la mayoría de los casos. Y, además, es por eso que nos “compra”.
- Periodismo es una faceta del arte gubernativo de masas. No es show para hacer placentera a la ignorancia consigo misma. Lo mejor que tenemos no es el pueblo, ni el pueblo siempre tiene razón ni nunca se equivoca.
- Propender a los ejemplos por emular, no a los éxitos por imitar. Los éxitos pueden no entrañar un ejemplo. Y el hombre por su misma naturaleza ya se encarga de perseguir el éxito, no así el ejemplo. El vedettismo es fruto del periodismo, no de las vedettes.
Las encontré en una hoja perdida entre los pilones de diarios. Fueron extraídas del recomendable blog El Maestro Dante. Las negritas me corresponden. Fueron mis destacados de entonces. Se clava en el apuntador de corcho. Me atormentará cuando levante la cabeza y las vea.
jueves, 23 de diciembre de 2010
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Indio
sábado, 30 de octubre de 2010
De Diegos, de mafias, de Nápoles
La historia del graffiti a los muertos es registrada en el documental italiano Ho visto Maradona, uno de los múltiples trabajos cinematográficos sobre su figura. Stefano Ceci, un amigo napolitano de Diego, da su testimonio en el sugestivo film argentino Amando a Maradona. Ceci imita su corte de pelo, modo de hablar, ademanes y tiene los mismos tatuajes en la piel.
"Nunca lo olvidamos porque tocamos el cielo con las manos", dice Stefano, y canta en su auto “¡Napoli, Napoli, forza Napoli!”. Ama a Maradona, como invita el título de la cinta-homenaje. “Antes de Diego -cuenta un cocinero de un clásico restaurante portuario- Nápoles nunca había sido una ciudad importante. Desde que se fue, perdimos todo. Ahora es el desprecio de Italia”.
La película La mano de Dios, en cambio, muestra a un Maradona enfermo y amigo de la Camorra. La parte de su historia que muchos deciden saltear. Y que otros, peor, dedican páginas de infamias, como lo hizo El Gráfico dirigido por el periodista Aldo Proietto en 1991, cuando retrató su detención en el departamento de Caballito con testimonios y datos falsos.
Maradona, es cierto, encandiló a una ciudad pobre del Sur italiano por su aura de ídolo rebelde y por los éxitos deportivos, pero también por la magia del juego. El fútbol en estado celestial. Las imágenes de sus trucos -golazos, apiladas, caños, sombreros- inundan cualquier repaso fílmico de su trayectoria en las canchas.
En 1989, en el calentamiento previo a la semifinal de vuelta de Copa UEFA ante Bayern Munich, bailó al ritmo de Life is life, la canción de Opus, el grupo del momento: salía por los altoparlantes del estadio Olímpico de Berlín. Asombra mirar hoy en YouTube cómo combina movimiento y música con la pelota de compañera. No es una publicidad de Nike ni Cristiano Ronaldo.
El lazo eterno entre Maradona y Nápoles promete un nuevo capítulo. La tierra prometida espera al “argentino por error”, como lo definió un tifosi. Ahora en el rol de director técnico. El actual DT de Napoli, Walter Mazzarri, puso incluso su cargo a disposición de Diego ante los rumores de la prensa. “Si bajase 20 kilos -ironizó en julio pasado- hasta le encontraría un puesto”. En Nápoles, hoy la ciudad más violenta de la Unión Europea y el basurero de Italia, ya estiran la agonía.
miércoles, 13 de octubre de 2010
Mineros
No tengo nada para decir del rescate de los 33 mineros que acaba de comenzar. Que termine bien, desde luego. Florencio Ávalos fue el primero en salir. Ya está fuera y se abraza con su hijito. Habla ahora el presidente. En este momento Sebastián Piñera le sonríe al mundo. Me da bronca.
Ernesto Guevara, antes de ser el Che, en su viaje iniciático por América Latina, escribió las líneas de arriba en su diario tras visitar la mina de oro y cobre de Chuquicamata, al norte de Chile, cerca de la de San José. Solas se me abalanzaron. Otra llamarada -mediática- deslumbra al mundo.
