lunes, 6 de junio de 2016

TV

"La magia de la televisión (por repetir una frase de Pipo Mancera) nos ponía frente a la posibilidad novedosa de seguir paso a paso estas aventuras, acompañando a los equipos argentinos en tierras cada vez más remotas contra equipos cada vez más mitológicos. Siempre pienso, con la doméstica liviandad analítica que me caracteriza, que si la televisión hubiese sido inventada con la sola finalidad de transmitir fútbol en directo, ya estaría justificada. Ampliamente justificada".

No te vayas campeónRoberto Fontanarrosa, Sudamericana, 2000

sábado, 7 de mayo de 2016

Calcio

"El calcio es muy especial. Ningún país vive el fútbol como Italia (quizás Argentina, que no conozco) y nadie es tan imaginativo, tan farsante y tan estupendo como los italianos. El calcio ofrece mucho que contar: las tragedias del Torino, la arrogancia de la Juventus, la locura de la Roma, los disparates del Inter, las aventuras de Silvio Berlusconi y el Milan... El periodismo deportivo italiano ha dado grandes narradores, desde el patriarca Gianni Brera al contemporáneo Gianni Mura. Leerles es un placer muy instructivo. Ningún cronista, sin embargo, alcanza la brillantez de los anónimos inventores de pancartas.
En los estadios italianos, como se sabe, las dos aficiones suelen mantener un diálogo burlón a través de las pancartas. También se pegan y exhiben inscripciones miserables, pero dejemos eso al margen. Escribir una gran pancarta de curva (la grada más barata, donde se concentran los tifosi sfegatati) es un arte que se practica en secreto, para evitar el espionaje rival. Cuando la afición contraria averigua el mensaje, la réplica puede ser demoledora.
En 2001, los giallorossi de la Roma prepararon un cartel colosal para el derbi contra los biancazzurri de la Lazio. La Roma era campeona y la ocasión merecía la poesía más excelsa. Cuando saltó al césped el equipo romanista, sobre la curva se alzó un texto gigantesco en su honor: 
Mira a lo alto, sólo el cielo es más grande que tú. Segundos después apareció enfrente, en la curva de los laziali, otra pancarta de igual tamaño: Tenéis razón, es blanquiazul’".
Historias del calcio, Enric González, RBA, 2007

domingo, 1 de mayo de 2016

Plumas

"Hay mucho más narcisismo en los terrenos del periodismo y en la literatura. Me parece que es porque hay poca plata. Cuando hay mucha plata de por medio, la preocupación es otra. Hay un capital simbólico que es el reconocimiento. Entonces, el escritor, el poeta, que obviamente no gana mucha plata con la literatura, necesita algún tipo de reconocimiento y está todo el tiempo como si fuese una especie de pavo real mostrando las plumas, qué es lo que escribe, qué es lo que hace... Insoportable".
Sergio Olguín, acá, mientras charlaba con Ricardo Ragendorfer.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Estado de ánimo

"He estado mucho tiempo, por el tipo de actividades que hago en un grupo de rock que, de alguna manera, es considerado subterráneo, en lugares como éste, en sótanos. Y aquí se da cuenta uno por qué es útil proteger el estado de ánimo de la gente. Yo le diría a la gente, a la señora que pueda estar viendo esto, que cuide su estado de ánimo, porque las ratas se ríen de nosotros. He ido reconociendo a través de mi vida ámbitos que son fastos para que mi estado de ánimo sea protegido, sea defendido, no sea humillado, no sea vilipendiado. Eso me ha ocurrido en lo subterráneo, en toda esa información que mutiló y separó como bastarda, como inútil, hasta como pecaminosa, las instituciones, la lectura oficial. Que ha ido dejando desde los poetas malditos, todo eso que ha ido dejando de lado como inútil y ha convencido a la gente... La gente cree que la vida es el noticiero de ayer, no nos engañemos. Vos vas a un trabajo, y compartís un almuerzo de trabajo con la gente, y la vida, lo que le pasó ayer, lo que te transmite, lo que te llega de su vida, es el noticiero de ayer, ni siquiera el noticiero de mañana".

domingo, 13 de marzo de 2016

Nosotros

Pensamos las fotos que no sacamos.
Sobre el acoplado de un camión, cuando el día le deja el paso a la noche y el color de Tandil es anaranjado, un flaco con gorro piluso flamea una bandera y, abajo, el malón que camina hacia el recital. Nou click. No la sacamos por paja. Pero, sobre todo, porque el aquí y ahora es más potente -es, ya no es-, porque estamos de acuerdo con el paisa Pablo Emilio: los mejores momentos de la vida, humanito mío, no se publican: se disfrutan. Un Fiat Uno cubierto de polvo con el baúl abierto va a paso de hombre por la ruta provincial 226: hacia afuera, un parlante casi del tamaño del auto tira las canciones de los Redondos con un sonido crujiente. Podría ser otra foto. Como, mirá, pelotudo, mirá eso…
Pero no.
A la mierda.
Somos nosotros: estar entre nosotros, bancarse entre nosotros, conocerse entre nosotros, repetirse entre nosotros, jugarse entre nosotros, recargarse entre nosotros: ser, a pura muerte, a todo gramo, uno y nosotros.
"Y es que de todo esto sólo quedarán cenizas, quedará el recuerdo, serán anécdotas, serán historias de vejez, de que algún día un grupo de amigos, de hermanos, compartieron una noche de música, una noche de amistad, retratada en nuestras pupilas”, escribe el Negro Luis Fernández.
Y el día después,
que es domingo,
es más domingo
que cualquier otro.

lunes, 7 de marzo de 2016

Erotismo

"El discurso artístico se vuelve un cuerpo erótico cuyo poder de seducción radicaría en la demanda de una interpretación. Lo oculto, lo prohibido, lo invisible, lo reprimido representan la posibilidad de que el lector o espectador se vea envuelto y seducido por las palabras o imágenes y se aproxime al objeto con el deseo de descubrir el velo, de transgredir la obra y ejercer una violencia para hacerla hablar".

Elena Bossi
en Húmedo y vertical. Surrealismo erótico
Eduardo Santellán, 
La máquina de coser paisajes, 
2010

viernes, 26 de febrero de 2016

El gol

-Con mi viejo no sé cuánto tiempo podemos hablar de fútbol… Mi viejo se llama José. Es maestro de escuela jubilado. Estuvo preso durante ocho años, sobre todo en el Penal de Libertad. Fue militante tupamaro. Y ahora trabaja en la dirección de la coordinación de educación y cultura del Instituto Nacional de Rehabilitación. Mi viejo me contó toda su vida un gol cuando estaba en cana en la dictadura, entre el 74 y el 82, rodeado de milicos que llegaban a poner guita para ver qué equipo de presos ganaba. Mi viejo jugaba de 9. Agarra una pelota mal picada, la toca con el taco por arriba a un volante, la acomoda y viene el zaguero y como si nada se la tira con el taco por arriba, y se va a enfrentar con el arquero, el Memo, y se la toca de vuelta por arriba de taco: tres veces la misma jugaba. Y cuando la frena para definir se para y le amaga que la va a tocar a un costado y se la toca para el otro y el arquero se desparrama a un costado… Me gustaría decir que el gol fue a la izquierda y el arquero también fue para la izquierda… Golazo, y los milicos aplaudían en plena dictadura. Tá. Una vez, en una comida entre presos políticos, fuimos todos los hijos. Vino, asado, rituales paganos, y mi viejo me dice: “Este es el Memo”. Le miro las manos y eran así, enormes, él corpulento, y le digo: “Memo, tengo que hablar contigo. ¿Cómo fue el gol? Decime la verdad”. Me dice: “No sé cómo te lo cuentan”. “Decimelo vos”, le digo. Y me lo contó: “La pelota le picó mal se la tiró por encima al volante la enganchó de taco por encima del zaguero y cuando yo le salí me la pasó por arriba me hizo un amague y me la puso contra el palo contrario y los milicos aplaudían”. Era tal cual.

Agustín Lucas, futbolista y poeta

miércoles, 27 de enero de 2016

Deseo I

"El vacío de la cama doble es todo nada sin Usted. Le hablo como en nuestras cartas, se acuerda. El tiempo del deseo es más real que el tiempo de los relojes. No tiene medida, no pretende tenerla. En nuestra correspondencia el cuerpo es ayer. El deseo está más allá de lo físico. Eso llega más tarde. Tal vez porque el deseo no es otra cosa que alma. Y el alma no conoce el tiempo ni el espacio. El deseo surcó mares, tempestades, cedió a derivas en la marea de otros cuerpos, otras pijas, otras conchas y otros culos. Nómades, estuvimos anclados. Náufragos, nunca nos extraviamos. Ni la religión ni la ciencia pudieron contra nuestras ganas del otro. En nuestra lápida las calentonas estamparán un beso y los calentones salpicarán nuestro epitafio con su esperma. Y todo tan rápido, tan rápido".

Amor invertidoGuillermo Saccomanno y Fernanda García Lao, Seix Barral, 2015

viernes, 18 de diciembre de 2015

Tres tiros

No he de proferir adornada falsedad ni poner
tinta dudosa ni añadir brillos a lo que es.
Esto me obliga a oírme. Pero estamos aquí para
decir verdad.
Seamos reales.
Quiero exactitudes aterradoras.
Rafael Cadenas
***
"No puedo dejar de asociar el convencimiento del enfermo de que el mundo le habla, con la pretensión de los poetas de poder leer las señales del mundo para luego traducirlas’ en ritmos y en imágenes. Y me duelo del horrible parloteo del universo en los oídos de mi hijo y de saber que lo que para mí ha sido siempre un gozoso ejercicio de inmersión en la realidad, al agigantarse en su cabeza era para él tortura infernal, fuente de miedo".
***
"¿Cuántas maneras hay de suicidarse? ¿Hay más dulces, más estéticas, más románticas que otras? Las hay repulsivas, como la del que se ahorca -que no tiene en cuenta al pobre miserable que descubrirá el cadáver-, o torturantes, como la del que se toma un veneno: Lugones, que ingirió whisky y arsénico para morir, tuvo tales convulsiones que el catre en el que yacía se desplazó de un lado a otro de la escueta habitación de hotel donde se alojaba. Las hay también absurdas y dolorosas a la vez, como la del que se autodegüella, o la del que muere dándose cabezazos contra las paredes de la celda. Y orgullosas y rodeadas de rituales, como la de Mishima, que se hizo el harakiri delante de la tropa japonesa. Y hay muertes dulces, según dicen, como la del que se hunde en la nieve y muere por congelación, o la del que enciende el motor de su automóvil en un recinto cerrado y muere por asfixia. El más aséptico de los suicidios es tal vez el del que ingiere una cantidad tal de somníferos que se hunde silenciosamente en una oscuridad sin orillas. Y el más estético, aunque no menos atroz, el de aquel que entra en el agua con sus bolsillos llenos de piedras".
Lo que no tiene nombre, Piedad Bonnett, Alfaguara, Bogotá, 2013

sábado, 5 de diciembre de 2015

Adventure

La chica con la que aprendió a tomar whisky estudiaba Letras. Había empezado a decir palabras como "tortuoso", "atareada", y a profundizar el oído -odio- con la música. De Johnny Cash a Pearl Jam, de Liquid Sould a Cabaret Voltaire. Hurt, AliveThreading the needleI want youEra una vieja conocida que había reconvertido su piel, de pronto, en una nueva aventura. ¿Que hasta dónde fue esa aventura que construyó él mismo? De una: hasta que esa noche de primavera,
después de que la puteara en tres idiomas,
la chica le presentó,
sin deslumbrarse,
a la psicóloga rubia.